Objetivos de Desarrollo Sostenible

Con el fin de favorecer a las personas, resguardar el planeta y alcanzar la prosperidad para todos los pueblos del mundo, el 25 de septiembre de 2015, la Asamblea General de la ONU aprobó una nueva agenda de desarrollo que incluye los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Los ODS plantean 169 metas que no se pueden separar una de las otras y que abarcan las áreas económica, social y ambiental. Esta nueva estrategia orientará los programas de desarrollo durante los próximos 15 años.

Al aprobarla, 193 países se comprometieron a movilizar los recursos necesarios para que se cumpla mediante alianzas centradas especialmente en las necesidades de los más pobres y vulnerables.

“Estamos resueltos a poner fin a la pobreza y el hambre en todo el mundo de aquí a 2030, a combatir las desigualdades dentro de los países y entre ellos, a construir sociedades pacíficas, justas e inclusivas, a proteger los derechos humanos y promover la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas, y a garantizar una protección duradera del planeta y sus recursos naturales”, señalaron los Estados en la resolución.

Los ODS se elaboraron después de más de dos años de consultas públicas, interacción con la sociedad civil y negociaciones entre los países.

Aspectos importantes de los ODS:

  • Los ODS dan continuidad a la Declaración del Milenio y abarcan la complejidad de la realidad: 17 Objetivos y 169 metas
    • Su definición es el producto de un proceso de negociación entre los países miembros de las Naciones Unidas y resultado de amplias consultas en 50 países del Mundo.
    • El Salvador fue uno de los países que realizó el proceso de consulta donde participaron más de 4 mil 500 personas de sectores como los pueblos indígenas, mujeres, jóvenes, diversidad sexual y personas con discapacidad. Juntas y juntos configuraron una visión conjunta de país, especialmente para los sectores tradicionalmente excluidos.
  • Los ODS tienen una cobertura universal, es una agenda para todos los países.
  • Tiene un abordaje amplío e integral: combina la lucha contra la pobreza, la violencia y cambio climático en una sola agenda.
  • Buscan lograr la equidad e igualdad, por lo que tiene un énfasis en poblaciones marginadas.
  • Busca una revolución de los datos y un enfoque territorial, ya que pone en evidencia la necesidad de mejorar la calidad y cantidad de datos desagregándolos por territorios, género, edad y otras variables sociodemográficas.
  • Implica una acción de largo plazo porque los 17 ODS y sus 169 metas necesitan continuidad en las políticas y programas para generar resultados.

Objetivo 1: Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo. Entre las manifestaciones de la pobreza están el hambre y la malnutrición, el acceso limitado a la educación y a otros servicios básicos, la discriminación, la exclusión social y la falta de participación en la adopción de decisiones. Para ponerle fin es importante impulsar el crecimiento económico inclusivo, crear empleos sostenibles y promover la igualdad.

Objetivo 2: Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible. En todo el mundo necesitamos una profunda reforma del sistema mundial de agricultura y alimentación. El sector alimentario y el sector agrícola ofrecen soluciones claves para el desarrollo y son vitales para la eliminación del hambre y la pobreza.


Objetivo 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todas y todos en todas las edades. Para lograr el desarrollo sostenible es fundamental garantizar una vida saludable y promover el bienestar para todas y todos a cualquier edad. Se necesitan muchas más iniciativas para erradicar por completo una amplia gama de enfermedades y hacer frente a numerosas y variadas cuestiones persistentes y emergentes relativas a la salud.


Objetivo 4: Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todas y todos. La consecución de una educación de calidad es la base para mejorar la vida de las personas y lograr el desarrollo sostenible. Es necesario redoblar los esfuerzos para conseguir mayores avances en la consecución de los objetivos de la educación universal.


Objetivo 5: Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas. Si se facilita a las mujeres y niñas igualdad en el acceso a la educación, atención médica, un trabajo decente y representación en los procesos de adopción de decisiones políticas y económicas, se impulsarán las economías sostenibles y se beneficiará a las sociedades y a la humanidad en su conjunto.


Objetivo 6: Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todas y todos. El agua libre de impurezas y accesible para todas y todos es parte esencial del mundo en que queremos vivir. Hay suficiente agua dulce en el planeta para lograr este sueño.


Objetivo 7: Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todas y todos. La energía es central para casi todos los grandes desafíos y oportunidades a los que hace frente el mundo actualmente. Ya sea para los empleos, la seguridad, el cambio climático, la producción de alimentos o para aumentar los ingresos, el acceso a la energía para todas y todos es esencial. La energía sostenible es una oportunidad que transforma vidas, economías y el planeta.


Objetivo 8: Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas y todos. Para conseguir el desarrollo económico sostenible, las sociedades deberán crear las condiciones necesarias para que las personas accedan a empleos de calidad, estimulando la economía sin dañar el medio ambiente. También tendrá que haber oportunidades laborales para toda la población en edad de trabajar, con condiciones de trabajo decentes.


Objetivo 9: Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible, y fomentar la innovación. Desde hace tiempo se reconoce que, para conseguir un incremento de la productividad y de los ingresos y mejoras en los resultados sanitarios y educativos, se necesitan inversiones en infraestructura sostenible que permitirán a las ciudades ser más resistentes al cambio climático e impulsar el crecimiento económico y la estabilidad social.


Objetivo 10: Reducir la desigualdad en y entre los países. Existe un consenso cada vez mayor de que para reducir la pobreza el crecimiento económico debe ser inclusivo y tener en cuenta las tres dimensiones del desarrollo sostenible: económica, social y ambiental. Con este fin se ha recomendado la aplicación de políticas universales que presten también especial atención a las necesidades de las poblaciones desfavorecidas y marginadas.


Objetivo 11: Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. Las ciudades permiten a las personas progresar social y económicamente. El futuro que queremos incluye a ciudades de oportunidades, con acceso a servicios básicos, energía, vivienda, transporte y más facilidades para todas y todos.


Objetivo 12: Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles. El consumo y la producción sostenibles consisten en fomentar el uso eficiente de los recursos y la eficiencia energética, infraestructuras sostenibles y facilitar el acceso a los servicios básicos, empleos ecológicos y decentes, y una mejor calidad de vida para todas y todos.


Objetivo 13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos. Tenemos a nuestro alcance soluciones viables para que los países puedan tener una actividad económica más sostenible y más respetuosa con el medio ambiente. El cambio de actitudes se acelera a medida que más personas están recurriendo a la energía renovable y a otras soluciones para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.


Objetivo 14: Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible. Nuestras precipitaciones, el agua potable, el clima, el tiempo, las costas, gran parte de nuestros alimentos e incluso el oxígeno del aire que respiramos provienen, en última instancia del mar y son regulados por este. Históricamente, los océanos y los mares han sido cauces vitales del comercio y el transporte. La gestión prudente de este recurso mundial esencial es una característica clave del futuro sostenible.


Objetivo 15: Promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y frenar la pérdida de la diversidad biológica. El 30% de la superficie terrestre está cubierta por bosques y estos proporcionan seguridad alimentaria, refugio y protegen la diversidad biológica. Hay que poner en marcha medidas destinadas a la gestión forestal y la lucha contra la desertificación.


Objetivo 16: Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles. El estado de derecho, la paz y el desarrollo tienen una interrelación significativa y se refuerzan mutuamente, por lo que es esencial para el desarrollo sostenible a nivel nacional e internacional.


Objetivo 17: Fortalecer los medios de ejecución y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible. Para que una agenda de desarrollo sostenible sea eficaz son necesarias las alianzas entre el gobierno, el sector privado y la sociedad civil. Estas alianzas se construyen sobre la base de principios y valores, una visión compartida y objetivos comunes que priorizan a las personas y al planeta, y son necesarias a nivel mundial, regional, nacional y local.